La importancia de la música en edades tempranas

La importancia de la música en edades tempranas

A menudo me preguntan por qué razón recomiendo a todas las personas que conozco que tengan contacto con la música y por qué en especial a las mujeres embarazadas a partir del cuarto mes de gestación.

También me encuentro con preguntas del tipo:
¿Un bebé no nacido puede oír?
¿Es mejor la música clásica?
¿A partir de qué edad puede tocar un niño un instrumento?
¿Favorece la atención la música en niños con TDH?
¿El físico de una persona influye a la hora de tocar un instrumento?
Etc…

He tenido la gran suerte de formarme no sólo como intérprete sino como músico global que entiende el funcionamiento cerebral de las ondas y el sonido y su repercusión en nuestra vida e incluso en nuestra salud. Es por ello el hecho de recomendar el empezar a trabajar de forma consciente la música y aplicarla a partir del cuatro mes de gestación y, si por alguna razón esto no ha sucedido, sumergirse en el mundo musical lo antes posible siempre y cuando se lleve a cabo en un ambiente relajado y divertido y con la metodología adecuada.

Todos en algún momento hemos oído hablar de los beneficios de la música pero por desgracia no todas las personas son conscientes de ello, quizá porque a la música en nuestro país se la ha tenido relegada a un segundo plano o en otros casos a los estudios rígidos de un instrumento sin más.

A los que tenéis niños en edades tempranas os recomiendo que permitáis a vuestros pequeños participar en sesiones de estimulación musical adaptadas a su edad, ya que este hecho impactará en sus vidas positivamente siempre y cuando – repito – se lleve a cabo con un sistema y método adecuado.

Durante la infancia se aprende de forma más fácil y rápida, ya que el cerebro es más plástico y activo que el de un adulto. Desde una edad temprana estimular a vuestro hijo con música le aportará numerosos beneficios en su desarrollo.

Los beneficios son variados y se pueden apreciar a nivel fisiológico (ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión, metabolismo, tono muscular, sistema inmunológico o actividad neuronal). Así mismo, los niños estimulados con música desarrollan un fuerte vínculo afectivo que estimula su inteligencia emocional. A nivel psicológico, despierta y desarrolla emociones y sentimientos que pueden modificar su estado de ánimo además de fomentar el autocontrol. Habréis experimentado, padres y madres, que cuando vuestro hijo/a está alterado, el empezar a cantar una canción cerca de él hace que su estado de ánimo inmediatamente empiece a serenarse y vaya pasando a un estado mucho más tranquilo y atento al estímulo musical que está recibiendo. De esta misma manera, una estimulación musical continuada permite al pequeño un modelado natural para el autocontrol.

Taller de música

Por otro lado podréis comprobar que la música favorece la capacidad de atención y concentración. (En todos los niños con cualquier capacidad aunque de esto podemos hablar largo y tendido de cómo y cuál sería la metodología adecuada en niños con TDH o cualquier otro trastorno). Por tanto podemos afirmar que la música estimula la memoria, el análisis, el razonamiento y por tanto el aprendizaje.
Numerosos estudios, relacionados con la Teoría de las Inteligencias Múltiples integradas en el Sistema Educativo, crean una relación directa entre el estímulo de los niños a través de la Inteligencia musical y el desarrollo y capacidad del niño para la asimilación de diferentes idiomas paralelamente.

Por tanto la música también supone una preparación pre-verbal, ayudando en el desarrollo del lenguaje y facilitando el aprendizaje de idiomas.

Pero si me permitís, os diré que para mí el don más importante que tiene la música es el de acercar a las personas, y es por ello que el niño que vive en contacto con la música establece una comunicación más armoniosa así como una mejora en ese vínculo tan especial que todo padre y madre mantiene con sus hijos e hijas.

Con la estimulación musical se pretende que el niño ame y viva la música y que ésta contribuya a su educación global.

Espero y deseo que me concedáis el placer de acompañaros en tan hermosa etapa como es la de la educación infantil de vuestros hijos y en un centro, que me consta, cree en la calidad de la educación globalizada y cuyo objetivo final es también la sonrisa de los niños.

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